Madrugar: Ventajas y desventajas para el rendimiento y la salud
Madrugar, ese acto de levantarse temprano, ha sido objeto de debate durante mucho tiempo. Algunos asocian madrugar con iniciar el día de manera productiva y un mejor rendimiento laboral y académico. Sin embargo, otros encuentran que quienes se despiertan antes de que salga el sol a menudo padecen malhumor y estrés. ¿Cuál es la verdad detrás de madrugar?
Las Ventajas de Madrugar
Un estudio realizado por The Physiological Society encontró que las personas que madrugan tienden a ser más activas físicamente, lo que es beneficioso para la salud, ayudando a prevenir la obesidad y enfermedades cardíacas. Además, el libro "El Club de las 5 de la mañana" de Robin Sharma ha aumentado la popularidad de madrugar, ya que sostiene que esta práctica potencia el bienestar mental y nos proporciona una dosis extra de energía.
Estudios como el llevado a cabo por Renée K. Biss y Lynn Hasher, publicado por el Canadian Institutes of Health Research, sugieren que madrugar puede estar relacionado con niveles más altos de afecto positivo en el trabajo y en los estudios, como alegría, humor, entusiasmo y amor. En el ámbito académico, una investigación de la Universidad de Texas que encuestó a 824 alumnos encontró que los estudiantes que estudian temprano tienden a tener un mejor rendimiento y se sienten más productivos.
Además, las personas que se despiertan temprano pueden tener un mecanismo genético que los protege de enfermedades mentales como la depresión, ansiedad o estrés, según un estudio publicado en la revista Nature Communications.
Las Desventajas de Madrugar
Por otro lado, una investigación de la Universidad de Westminster de Londres señala que las personas que se levantan temprano tienden a experimentar estrés con mayor facilidad y pueden padecer malhumor durante el día. Además, aquellos que comienzan sus actividades en las primeras horas del día son propensos a sufrir resfriados, jaquecas y dolores musculares, lo que podría afectar su productividad laboral.
Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Harvard, publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, encontró que los tiempos de reacción y el desempeño cognitivo se reducían en personas que dormían entre cuatro y seis horas.
El neurólogo inglés Paul Kelley sugiere que obligar a trabajar o estudiar muy temprano puede ser perjudicial, especialmente para aquellos menores de 55 años, ya que están más expuestos a enfermedades mentales y su productividad disminuirá.
¿Cuál es la Respuesta?
Entonces, ¿qué deberíamos hacer? La respuesta a si madrugar es beneficioso o perjudicial depende de las características individuales y las actividades diarias. Mantener una rutina regular de higiene del sueño puede ser más importante que la hora exacta de despertar.
El psicólogo experto en sueño James Maas, del Center for Brain Health de la Universidad de Texas, sugiere mantener el mismo horario al acostarse y levantarse todos los días, incluso los fines de semana. También, recomienda dormir al menos siete horas durante la semana.
El Instituto Nacional de Estados Unidos, por su parte, aconseja descansar entre ocho y nueve horas para prevenir la obesidad, evitar enfermedades cardíacas, reducir los niveles de ansiedad y despertar más feliz. En resumen, si te acuestas a las 11 p. m., deberías levantarte alrededor de las 6 a. m.
En última instancia, la clave es encontrar un equilibrio que funcione para cada persona y garantizar un sueño de calidad, independientemente de la hora a la que decidan madrugar.
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